No es una reunión para contarte lo que hace la IA. Es media hora larga sobre tu negocio, con tus números, y termina con un informe de qué conviene automatizar primero y cuánto te devuelve.
La mayoría de las reuniones de venta empiezan con una presentación. Esta empieza pidiéndote permiso para escribirle a tu propio negocio.
Nada se hace a tus espaldas. Todo lo que viene lo miramos juntos, en pantalla compartida.
Escribimos a tu WhatsApp, tu web o tu formulario como alguien decidido a comprar hoy. Y miramos el reloj contigo.
Con tus consultas por semana y tu ticket promedio. Sin promedios de industria: tus datos.
Qué automatizar primero, qué después, y qué conviene dejar como está por ahora.
Los 5 procesos que hoy se hacen a mano, lo que cuesta cada uno al mes, y la ruta de 90 días para ordenarlos.
Siete roles listos para operar tu negocio con un asistente: dirección, ventas, soporte, finanzas y el resto.
Dos cosas concretas que puedes aplicar solo, sin contratarnos nada. Si haces solo eso, ya te salió a favor.
Si en tu Radiografía no encontramos al menos 3 automatizaciones con retorno claro, te devolvemos los $39.000. El riesgo lo corremos nosotros: si tu negocio ya está ordenado, te lo decimos y te devolvemos la plata.
Hacemos 8 al mes. Cobrar filtra a los curiosos y nos deja preparar cada sesión con tiempo: antes de hablar contigo ya miramos tus canales, tu web y cómo te llega hoy un cliente. No se puede hacer eso con veinte reuniones gratis.
Te lo decimos y te devolvemos los $39.000. Está por escrito en la garantía. No nos sirve venderte algo que no necesitas: el negocio nuestro está en las instalaciones que sí funcionan.
No. Si no tienes por dónde te escriban con la plata en la mano, eso ya es un hallazgo — probablemente el más caro de todos.
Sí, al final te vamos a mostrar cómo lo instalamos nosotros. Pero el informe es tuyo igual y está escrito para que lo puedas ejecutar por tu cuenta si prefieres.
Apenas pagas te contactamos para coordinar día y hora. Hacemos 8 al mes, así que la agenda es acotada pero no lejana.
Sirve, y suele rendir más: cuando son pocos, cada hora que se va en pega repetitiva pesa más. Lo que cambia es qué conviene automatizar primero.